La Golden League, que pasa el viernes por Mónaco con sus cinco atletas que aún aspiran al premio en la cuarta de sus siete etapas de atletismo, se ofrece una última sesión en el Principado antes de descansar por un mes, en que los europeos disputarán los títulos continentales en Múnich (6-11 agosto).
Antes de volver a sus hogares y dejar a los europeos tranquilos, cinco atletas, de los doce del programa inicial, tienen que lograr ganar el desafío en el Estadio Luis II. Cincuenta kilos de oro están en juego.
Marion Jones forma parte de ellos. En ausencia de la única velocista capaz de batirla, la ucraniana Zhanna Pitusevich, la estadounidense tiene que confirmar sus 10.89 de Roma, el pasado viernes, y responder a los 10.91 de la campeona mundial, el martes en Estocolmo.