Desde que el fútbol es fútbol, en nuestra área son México y Estados Unidos, los auténticamente grandes.
Recordamos las palabras irónicas de algunos “periodistas” mexicanos, cuando un club profesional tuvo la idea de contratar a René Mendieta: ¿En Panamá, juegan fútbol?
Mendieta los silenció, a fuerza de goles, y, más que bien, debieron reconocer su error. Ahora, es el turno de un verdadero clásico mexicano: Monterrey con Tigres, pero con dos jugadores canaleros, uno por equipo, en la respectiva titularidad: Felipe Baloy, defensa, en los “regiomontanos” y Blas Pérez, avancista, de los Tigres.
Pero observemos las plantillas: De Pinho (Brasil), Erviti, el DT Lavolpe, Cubero, Fernández, Marino, Lobos (Argentina), Cáceres (Paraguay), Suazo (Chile). Al menos, ahora es un clásico internacional.