Si un ojo del clásico de hoy entre Real Madrid y Barcelona, válido por las semifinales de la Copa del Rey, quedara fijado en el duelo entre dos monstruos como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, el otro bien podría estar centrado en comprobar las evoluciones de los porteros, que no serán ni Iker Casillas ni Víctor Valdés, quienes son los titulares habituales de cada uno de estos equipos.
Ambos clubes vivirán un clásico copero en el que los actores secundarios también reclamarán su cuota de protagonismo.
Iker Casillas se perderá su primer Madrid-Barça desde 2002 al romperse el dedo de una mano, lo que le tendrá apartado durante cerca de tres meses. Ahora, este puesto estará disputado entre el suplente, Adán, o por Diego López, meta que ficharon tras conocerse la gravedad de la lesión de Casillas.
El Barcelona, por su parte, jugará nuevamente con José Manuel Pinto, su titular habitual para la Copa del Rey, relegando a Víctor Valdés a la suplencia.
Si es verdad que partidos como los Madrid-Barça se resuelven por pequeños detalles, estos podrían llegar de la mano de los metas, actores secundarios que buscan protagonizar el papel de sus vidas.