El presidente de EU, Bill Clinton, firmó ayer la ley que autoriza la venta de alimentos y medicinas a Cuba, aprobada en unas condiciones que han provocado duras críticas en Washington y en La Habana.
La nueva ley, vinculada al proyecto de asignaciones presupuestarias agrícolas, había sido aprobada por el Congreso en unas condiciones que, para diversos sectores, evitan una verdadera suavización del embargo económico impuesto por EU contra Cuba hace cuatro décadas.
En contra del proyecto original, la legislación prohíbe el uso de créditos públicos o privados para financiar las ventas a Cuba.
La venta de alimentos y medicinas a Cuba está condicionada al uso de dinero en efectivo. El rechazo a permitir créditos públicos y privados de EU dejó muy poco espacio para dar un impulso a las transacciones comerciales entre ambos países.
El presidente cubano, Fidel Castro, ha descartado mantener transacciones de "tipo alguno con EU" bajo las condiciones de esta legislación, que son omitidas al abrir la puerta a la venta de productos agrícolas a Irán, Libia, Sudán y Corea del Norte.