El presidente norteamericano, Bill Clinton inicia mañana una visita de pocas horas a Colombia, no sólo para poner en marcha un multimillonario paquete de ayuda antidroga que combatirá a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, liderada por Manuel Marulanda "Tirofijo" , sino para intentar desnarcotizar y consolidar las relaciones comerciales con su socio suramericano.
Sin embargo, los líderes de los países vecinos a Colombia han expresado su preocupación de que la guerra se extienda a sus países y deban pagar un alto precio por un plan que para muchos es desconocido.
Por su parte, en un comunicado titulado "Clinton Go Home", las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo rebelde del país , declararon "no grata" la visita de Clinton, que calificaron de una demostración de su "política imperialista".
¿QUE ES EL PLAN COLOMBIA?
El Plan Colombia es una estrategia del Gobierno del presidente Andrés Pastrana para luchar de manera integral contra el narcotráfico, buscar la paz con las guerrillas, reactivar la alicaída economía nacional y promover el desarrollo en las comunidades pobres.
La iniciativa fue lanzada en septiembre de 1999 y su aplicación tiene un costo de 7.500 millones de dólares, de los cuales el Gobierno colombiano aportará 4,000 millones, Estados Unidos 1,300 y se espera que el resto provenga de la Unión Europea (UE), Japón y la banca multilateral.
España y Noruega, que acompañan las tentativas de paz de Pastrana en calidad de "países amigos", anunciaron en julio pasado un aporte de 120 millones de dólares, en el marco de una conferencia de donantes celebrada en Madrid con representantes de los países de la UE.
La UE aún no decidió su apoyo en bloque a la estrategia, que también respaldan Naciones Unidas (ONU), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y la Corporación Andina de Fomento (CAF).Estas entidades han anunciado créditos por más de 700 millones de dólares.
Pastrana impulsa la iniciativa basado en el principio de la corresponsabilidad en el combate al narcotráfico y considerando que en la medida en que se derrote ese flagelo también se eliminará el "combustible" de los grupos rebeldes y los paramilitares derechistas, enemigos de los guerrilleros.
Según el gobernante, el 70% de la ayuda estadounidense -que será desembolsada en los próximos dos años- se invertirá en la lucha antidrogas mediante el fortalecimiento logístico del Ejército y la Policía.
El resto se orientará a la inversión social, la atención de los desplazados por la guerra, el fortalecimiento institucional y el desarrollo alternativo en las regiones cocaleras.
La asistencia norteamericana incluye el entrenamiento de dos batallones antinarcóticos del Ejército colombiano, que se sumarán al ya implementado el año pasado, y el suministro de helicópteros. Washington asegura que unos 500 asesores estadounidenses estarán involucrados en esas tareas.
VECINOS INTRANQUILOS
El Plan, que según Pastrana es positivo para su país, ha provocado intranquilidad en los países vecinos, ante las repercusiones que pueda tener en el aspecto militar, sin embargo reconocen la gravedad de la crisis en Colombia, donde el Estado apenas controla la mitad del territorio.
Otro punto fundamental será el intento de erradicación de los cultivos de coca y en este aspecto, dirigentes colombianos y de países vecinos están preocupados porque puede producirse un desplazamiento de campesinos que perderán su trabajo en los cocales y quizá de los mismos cultivos, sin embargo por ahora los únicos afectados son Ecuador y Perú, próximos a la zona amazónica del Putumayo en donde comenzará la erradicación masiva.
Brasil, que está en la misma cuenca, pero bastante lejos del Putumayo, tiene preocupación por los efectos de las fumigaciones con defoliantes químicos en el medio ambiente de la selva amazónica, que es el mayor pulmón del planeta. También ha reforzado sus fronteras, al igual que Perú.
Venezuela ha sido más crítica y su gobernante ha expresado su posición a la militarización de la lucha antidrogas en Colombia.
Perú, un aliado de Washington en la lucha antidrogas, pese a diferencias sobre la cuestionada reelección del presidente Alberto Fujimori, apoya en principio el Plan Colombia.