El presidente Bill Clinton lamentó ayer que el caso de Elián González se haya politizado y expresó su esperanza de que se pueda evitar un final desastroso al debate sobre el eventual regreso del niño a su padre en Cuba.
El vicepresidente Al Gore, aspirante demócrata a la jefatura de Estado, rompió filas con la Casa Blanca y apoya la concesión del permiso de residencia permanente para Elián.
Clinton dijo que la disputa internacional por el caso de Elián es "un drama humano especialmente difícil", pero indicó que confiaba en una solución que evite un "descarrilamiento".
El mandatario dialogó con periodistas a bordo del avión presidencial durante un viaje a Las Vegas, en el estado de Nevada. En respuesta a una pregunta, indicó que no estaba seguro si un candidato podía ganar en la Florida sin contar con el apoyo de la comunidad cubano-estadounidense.
"Creo que es un poco más complicado. Hay un grupo de ellos para quienes esto es una lucha contra Castro. Hay otro grupo de ellos que honestamente cree que el proceso por el que se alcanzó la determinación (del Departamento de Justicia y del Servicio de Inmigración de enviar a Elián a Cuba) fue deficiente", afirmó.
"Hay mucha gente en ambos bandos que está más preocupada por lo que está en el mejor interés del niño que en las cuestiones políticas que se vinculan con Castro y Cuba", agregó.
"Y es esta realidad lo que me da esperanzas de que podamos encontrar una solución con arreglo a principio que no suponga un descarrilamiento para el niño, un descarrilamiento para la ley o un descarrilamiento para todos los interesados".
Clinton dijo estar preocupado de que la cobertura de los medios no haya ofrecido el contexto total. "Se lo ve como un asunto eminentemente político... No estoy de acuerdo con ello. Creo que es una cuestión más compleja y difícil que lo que se representa".
La disputa por la custodia de Elián enfrenta al padre, Juan Miguel González, y a los gobiernos cubano y estadounidense, quienes buscan la repatriación del niño a la isla, contra su familia y exiliados cubanos en Miami, quienes se oponen con vehemencia al retorno del niño a Cuba.
Clinton no aludió directamente a la declaración del jueves de Gore, en la que el vicepresidente se distanció del gobierno y apoyó una iniciativa que otorgaría la residencia permanente a Elián, al padre del niño en Cuba y a otros parientes.
La iniciativa le permitiría a Elián permanecer en EU mientras sus parientes en la Florida continúan con una demanda la decisión del gobierno de repatriarlo.
A su vez Hillary Clinton, discrepa con Gore y está a favor de resolver la cuestión mediante el proceso legal existente, indicó un portavoz del equipo de campaña de la primera dama.