La oveja "Dolly" fue el primer mamífero clonado en la historia, producto de de una transferencia nuclear desde una célula donante diferenciada a un óvulo no fecundado y anucleado (sin núcleo), implantado después en una hembra portadora.
La clonación (derivado del griego, que significa "retoño") es el proceso de crear una copia genética idéntica de otro organismo original. En nuestros tiempos pareciera ser más un tema de una película del futuro que una realidad, pero no se sabe a ciencia cierta, qué tan avanzados estamos, por el silencio mundial en este tema.
¿Qué pasa si clonamos a nuestros mejores peloteros de la historia?
Podríamos tener en un mismo terreno a Eric Espino con sus 500 imparables, esa agresividad poca vista en la tercera base y ese amos indescifrable por el juego mismo. Allí a su lado, estaría otro de los grandes, quizás de otra época como Carlos "Chico" Heron haciéndole compañía o de repente al intrépido y astuto (como un zorro) Rutherford "Chico" Salmon.
Pero la clonación en nuestra pelota no será tanto para reunir a los más destacados de diferentes épocas, si no para salvar un poco, la calidad, marchitada por otras cosas que precisamente no es el béisbol.
Hoy, cuando arranca la fiesta grande del panameño, algunos talentos nuevos, de buena semilla, no estarán con nosotros por asuntos de disciplina y poco amor, en sus respectivas provincias.
La clase, el espíritu, la fuerza, garra, amor, corazón y hasta humildad de aquellos que hicieron grande el béisbol, es lo principal que debemos clonar y pasarlo a los peloteros de hoy.