El Fútbol Club Barcelona tuvo unas pérdidas netas de 164 millones de euros (aproximadamente 165 millones de dólares), las más importantes de toda su historia, durante la temporada 2002-03, según se contempla en las cuentas del ejercicio aprobadas ayer por la junta directiva de la entidad catalana.
Según informó esta noche en rueda de prensa el vicepresidente económico del Barcelona, Ferran Soriano, el club tuvo la temporada pasada unos ingresos de explotación de 123,4 millones y unos gastos de 195,7, que compensados con 1 millón de euros de resultados financieros netos implican unas pérdidas de la actividad ordinaria de 72,3 millones de euros.
Las pérdidas totales del ejercicio 2002-03 se han elevado, sin embargo, hasta 164 millones de euros tras contabilizarse un beneficio extraordinario de 7,6 millones de euros por la venta de terrenos propiedad del club en la población barcelonesa de Sant Joan Despí y realizarse tres provisiones de fondos para hacer frente a diversas contingencias.
Una primera provisión, de 29,5 millones, es para afrontar una reclamación de Hacienda por los contratos de imagen suscritos con los jugadores entre 1996 y 1999.
Otra provisión, de 63,8 millones, es para hacer frente a las pérdidas generadas por la marcha de futbolistas que han sido descartados por el cuerpo técnico y por los que se tendrá ingresos muy inferiores a los del coste de su fichaje. Una tercera, de 10,6 millones de euros, es por contabilizarse un menor valor del previsto hasta ahora por la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí.
Club azulgrana con cifras en rojo
Las pérdidas totales del ejercicio 2002-03 se han elevado hasta 164 millones de euros (unos 165 millones de dólares.