En medio de un silencio fúnebre, arribó ayer a tempranas horas del suelo panameño, la Selección de Fútbol de Cuba, rival de la Roja mañana por el último cupo a la Copa América Centenario.
El reloj marcaba las 10:55 a.m. cuando se inició el desfile de cubanos en el aeropuerto de Tocumen.
Una batería de periodistas esperaba a los isleños con afán de conseguir alguna reacción en su llegada a este terruño, pero según palabras de los propios jugadores, por mandato del cuerpo técnico, tenían prohibido hablar con los medios de comunicación.
Para hoy, el equipo isleño reconocerá el engramado del Rommel Fernández a partir de las 7:00 p.m.
Por su parte, Haití y Trinidad y Tobago también jugarán mañana por un boleto a la cita, ambos duelos serán en el templo del fútbol panameño.