Más allá de una vuelta en sentido contrario hecha por un conductor de autobús, una publicación sarcástica en Twitter hecha por un atleta estadounidense, algunos sitios anegados y una batalla para encontrar suficientes guardias de seguridad, los organizadores insisten que todo marcha bien en los Juegos Olímpicos de Londres .
Ayer tuvieron que poner su mejor cara ante la debacle de seguridad en desarrollo _además de otras preocupaciones_ que aqueja a los Juegos, que arrancan en 10 días.