Desde cámaras de vigilancia hasta guardias de seguridad extras, los funcionarios olímpicos han tomado una serie de medidas dentro del laboratorio en Río de Janeiro para evitar que se repita la manipulación de muestras que saboteó el sistema antidopaje durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi en 2014.
Richard Budgett, director médico del Comité Olímpico Internacional, dijo ayer que los funcionarios están "muy confiados" en que el incremento en la seguridad protegerá las miles de muestras de orina y sangre que son analizadas en el laboratorio para las justas en Río.