El "subcomandante Marcos" se abstuvo de participar en la histórica sesión parlamentaria convocada ayer para que la guerrilla zapatista defendiera la ley de cultura y derechos indígenas y cedió el protagonismo a los 23 "comandantes" del EZLN.
La ausencia de "Marcos" en la sesión dejó perplejos a los parlamentarios, invitados especiales y periodistas que le aguardaban en el Salón de Plenos del Palacio de San Lázaro, pero pronto fue interpretada como un esfuerzo para que la atención no se centrara en su figura sino en el mensaje de sus compañeros zapatistas.
El hecho de que el líder mestizo, que logró el reconocimiento mundial de los indígenas chiapanecos a través de su imagen, declinara hacer uso de esa tribuna recibió respaldo y elogios y se constituyó en un nuevo éxito estratégico del jefe rebelde.
El primer orador zapatista fue la "comandante Esther", que justificó la ausencia del "sub Marcos" en la tribuna en el hecho de que es un jefe militar, por lo que su espacio en la organización es la estrategia y su última misión hasta ahora la de lograr el acceso al Salón de Plenos.
Había mucho interés en México y en el exterior por la presencia de "Marcos" en el Palacio Legislativo y se decía que tenía en sus manos una oportunidad histórica para sus contundentes, poéticos, irónicos y efectivos mensajes.
Desde temprano, los medios de comunicación desplegaron todos sus recursos para cubrir la llegada de los zapatistas al Congreso e inclusive varios helicópteros siguieron el autobús que salió con los guerrilleros encapuchados de la Escuela Nacional de Antropología e Historia camino al centro de la ciudad.
El autobús se estacionó frente al Congreso, descendieron todos los "comandantes" y caminaron en fila india hacia el interior del Congreso, pero no apareció "Marcos", el rostro cubierto de la rebeldía indígena del sur de México.
Tras una breve introducción, la "comandante Esther" manifestó que "algunos habrán pensado que esta tribuna sería ocupada por el ""sub Marcos"" y que sería él quien daría el mensaje central de los zapatistas".
ES UN "SUB", NO UN COMANDANTE
"Ya ven que no es así, el subcomandante Marcos es eso, un subcomandante, nosotros somos los comandantes, los que mandamos en común, obedeciendo a nuestros pueblos".
"Al "sub" y quien comparte con él la esperanza y nuestro anhelo, le dimos la misión de traernos a esta tribuna, ellos, nuestros guerreros y guerreros, han cumplido gracias al apoyo de la comunidad popular en México y en el mundo".
"Ahora es nuestra hora, el respeto que ofrecemos al Congreso es de fondo pero también de forma, no está en esta tribuna el jefe militar de un ejército rebelde", sino la dirección política y organizativa "de un movimiento legítimo, con méritos y consecuencias y además con el legado de lograr por medio del diálogo la conciliación y la paz digna en Chiapas", puntualizó "Esther".
La oradora leyó un extenso discurso en el que era muy fácil identificar el estilo literario de "Marcos" y la tradicional retórica de todos los comunicados zapatistas desde que se levantaron en armas, en enero de 1994.
"Marcos", a quien las autoridades identifican como Rafael Sebastián Guillén, ex profesor universitario que hace 18 año internó en las montañas del sureste mexicano para organizar la lucha indígena, ha dejado claro hoy que no será él personalmente quien negociará la paz con el Estado.
Según "Esther", a "Marcos" se le seguirán encomendando misiones de su competencia y hoy le han dado instrucciones para que no se ocupen los cuarteles militares desmantelados por el Gobierno en la zona de conflicto del estado de Chiapas.
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) también ordenó al interlocutor de la guerrilla, Fernando Yáñez, que inicie contactos con el comisionado para la Paz en Chiapas, Luis H.Alvarez, para restablecer el diálogo con el Gobierno.
"A una señal de paz no responderemos con señal de guerra, las armas zapatistas no suplirán a las armas gubernamentales", afirmó "Esther" en la tribuna del Congreso mexicano.
HAY QUE ACABAR CON EL CONFLICTO
Por su parte, el presidente Vicente Fox manifestó durante la inauguración del simposio "Pobreza, Conceptos y Metodologías su deseo de que los dirigentes del EZLN puedan convencer a todos los legisladores de la necesidad de aprobar la Ley de Derechos y Cultura Indígena como "un acto de la más elemental justicia".
Reiteró que esta reunión de la guerrilla zapatista con el Congreso marca el comienzo del proceso de dialogo para acabar con un conflicto que se ha prolongado más de siete años, y lograr la pacificación del estado de Chiapas, en el sureste de México.
En tanto, el secretario mexicano de Gobernación (ministro del Interior), Santiago Creel, consideró que el mensaje de los zapatistas confirma que se ha abierto el camino del diálogo hacia la paz.
Creel, que acudió a la sala de prensa del Congreso para explicar la postura del Gobierno tras el anuncio zapatista, comentó que las declaraciones de "Esther" constituyen un estímulo "para poder ir adelante, lo vemos con entusiasmo, y esto también prueba que en un mundo de libertades, la gente cuando habla se entiende".
El ministro adelantó que el gobierno contactará con los distintos partidos políticos para impulsar la aprobación de la ley de derechos y cultura indígena que demanda el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).