Al menos 16 muertos, entre guerrilleros y policías, dejó un enfrentamiento armado, el más grave registrado en los últimos dos años en Perú, en una acción que podría ser un reactivamiento político de Sendero Luminoso pero que el flamante gobierno del presidente Alejandro Toledo considera una acción esporádica.
La refriega se produjo el martes en una zona alejada de la región amazónica central peruana en que perecieron "presuntos terroristas y narcotraficantes" y cuatro suboficiales de la policía, según informó el ministro del Interior, Fernando Rospigliosi. Se trata del más serio enfrentamiento desde que en 1999 una columna senderista derribó en el mismo valle un helicóptero del ejército.