Los rebeldes izquierdistas de las FARC y los paramilitares de ultraderecha combatían ferozmente ayer en dos localidades del oeste de Colombia, con un saldo indeterminado de bajas en los dos bandos y los civiles, informó el ejército.
Los combates se registran en zonas rurales de San Diego de Samaná (310 km al oeste de Bogotá, en el departamento de Caldas) y Tarazá (560 km al noroeste, en el departamento de Antioquia).
En Samaná, donde se celebran hoy las elecciones municipales, habría muerto más de 15 personas a manos de los rebeldes, según testimonios de lugareños difundidos por radioemisoras.
Asimismo, los rebeldes guevaristas de Ejército de Liberación Nacional (ELN) irrumpieron en un paraje campesino del departamento de Nariño (suroeste), incendiaron un autobús, pincharon a tiros los neumáticos de decenas de vehículos y bloquearon la carretera Panamericana, que une a Colombia con Ecuador.