La Comisión Provisoria asumió control absoluto de "todas las funciones de la Comisión de Selecciones" de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), se desprende de una nota remitida por el licenciado Ariel Alvarado, presidente de la entidad, a Matías Waldeman el 9 de mayo.
El efecto directo de la posición asumida por la Comisión Provisoria implica que la designación de Waldeman como presidente de la Comisión de Selecciones "ha quedado insubsistente", al igual que las otras comisiones, dejando en "libertad a la nueva Comisión para reestructurarlas y hacer nuevos nombramientos en sus comisiones de trabajo".
La postura de Alvarado obedece a una serie de "situaciones o hechos que, aunque tengan alguna explicación, consideramos no favorecen" la actuación del ex máximo dirigente de "una de las más importantes comisiones" de la FEPAFUT.
En la misiva, Alvarado enumera 7 "actuaciones" desfavorables de Waldeman en "la gestión efectuada por usted a partir del 15 de abril del 2.000, fecha en que entró en funciones la nueva Comisión Provisoria reestructurada, y que ha servido de referencia para su evaluación".
Alvarado acusa a Waldeman del "cobro de una mensualidad por la labor desarrollada", a pesar de que el "cargo es totalmente AD-HONOREM".
Como resultado de "una Auditoría realizada recientemente" existe una "diferencia notable entre lo recibido y lo existente" en el "control sobre la utilización de los implementos recibidos por virtud del Convenio de Patrimonio entre RCN Internacional (KAPPA) o bien sobrecomprados a nuestras selecciones".
A pesar de la contribución deportiva de Kappa, "la FEPAFUT ha tenido que incurrir en gastos al verse en la necesidad de comprar" pantalones y tacos para la selección nacional Sub-23 en Hershey, y 8 pares de tacos para la mayor.
Al respecto, Alvarado aclaró que la noche anterior del partido de vuelta contra Honduras, se comunicó la ausencia de esos implementos deportivos, por lo que "apuradamente" se compraron e inmediatamente se enviaron a Tegucigalpa.
El cuarto punto que enumera el ex presidente de LINFUNA implica "insatisfacción" por parte de los técnicos de "nuestras selecciones nacionales" por el "tratamiento y falta de atención".
"Críticas innecesarias" a la FEPAFUT aparece como quinto elemento. Estas surgen "por no tomar las previsiones o no actuar con el interés que supone el manejar una selección nacional", toda vez que "no ha podido entrenar por falta de bus".
En la misiva se hace referencia a "la no disponibilidad de un bus para realizar la visita de la Selección Sub-23 a la Presidencia de la República, motivo por el cual la misma llegó con un retraso de una hora y media a tan importante cita".
Tampoco se tomaron, según el ex vicepresidente de la desaparecida ANAFUTP, "las previsiones para recibir en el aeropuerto a los jugadores que vienen del aeropuerto".
La venta, "en forma no clara", de "un paquete de 300 réplicas de la camiseta selección, a personas anónimas cuyo nombre no quiso revelar", emerge como último hecho.
Sobre ese punto, Alvarado explicó que Waldeman, a pesar de "habérsele instruido para regresar" las camisetas, se negó "manifestando que ya había entregado las camisetas, pero qie no había recibido el dinero".
Fueron 7 "actuaciones" desfavorables, suficientes para que "nos presente un informe de su gestión cuanto antes, y entregue a la Secretaría Ejecutiva todos los implementos de la FEPAFUT que por cualquier circunstancia se encuentran en su poder".