Los Juegos Deportivos Centroamericanos han salvado, por el momento, su continuidad, tras la decisión hoy del Comité Olímpico de Panamá (COP) de mantener su apoyo a las competencias de su novena edición, que se desarrollarán en este país.
A dos meses de su realización, el COP decidió mantenerse al lado del gobierno de Panamá y con ello rescatar una competencia que, caracterizada por la desorganización y los vaivenes políticos de la región, tiene un futuro negro, según reconoce la propia Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA), responsable de los juegos.
El presidente de ORDECA, el panameño Melitón Sánchez, dijo telefónicamente a Acan-Efe que la celebración de los juegos está en manos de los países miembros, pero admitió que es "muy preocupante" que cada vez se hace más difícil realizarlos.
"ORDECA es muy pequeña, por lo que el retiro de uno o dos países sería una situación muy grave que pondría en peligro nuestra organización, aunque espero que esto no ocurra", destacó el dirigente.
Señaló que la región tiene otras competencias, como los Juegos Sudamericanos, Bolivarianos, Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos, que también absorben el interés de la región.
Indicó que frente a la aceptación de Panamá y El Salvador de celebrar los juegos, lo que más preocupa ahora es que entre ambas celebren los 18 deportes olímpicos obligatorios para que los Centroamericanos sean reconocidos oficialmente.
"Estoy confiado de que los juegos se van a realizar, aunque para ello tengamos que salvar muchos obstáculos", inquirió.
El presidente del COP, Miguel Sanchiz, dijo a Acan-Efe que se ha hecho todo lo posible para que estos juegos se realicen, inclusive el gobierno panameño aumentó de tres a cinco millones de dólares su aporte para albergar 5 o 6 deportes más de los 13 que se comprometieron a efectuar.
"Nosotros hemos sido los máximos colaboradores para que estos juegos se realicen, porque estamos convencidos de que es un buen termómetro para medir la capacidad de nuestros atletas", expresó Sanchiz.
Apuntó que también es una buena oportunidad para conocer a las jóvenes figuras de los países de la región que, por no tener suficiente nivel competitivo, no podrán estar en una competencia mucho más difícil como son los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La crisis de los novenos juegos se iniciaron en 2009, cuando Honduras declinó la sede ante la crisis política que vivía este país tras el golpe de Estado contra Manuel Zelaya.
La ORDECA decidió entonces que Guatemala, El Salvador y Panamá actuarán como subsedes de los juegos en marzo de este año, pero ante el aplazamiento de la competición, los primeros declinaron su participación y los segundos hasta la pasada semana decidieron asistir.
A partir de allí, los países miembros de ORDECA han adoptado diferentes posiciones, en torno a la posibilidad de realizar dichas competencias, las cuales arrancan la participación de los atletas de la región en el ciclo olímpico.