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¿Cómo dijo?

“Cuando los partidos políticos hablan mal unos de otro, tienen razón” Anónimo


Proverbios, dichos, refranes, adagios, aforismos, y ??"saboreen ustedes esta otra palabra que también es sinónimo de las primeras: ??"epifonemas". Todas ellas tienen en común que son frases cortas, pensamientos claros que encierran un saber. Todas tienen ínfulas aleccionadoras. Y en verdad, algunas son realmente impresionantes, como este proverbio chino: "De nada sirve que el temor del cielo sea la brújula si la conciencia no maneja el timón".

Desde niño escucho la sabiduría popular que se destila en refranes y proverbios. Me gustaban sobremanera los dichos que enredaba de manera encantadora y con singular premeditación la tía Lala: "Haz bien y con el mazo dando" o "Quien mal anda, corazón contento". A veces los mejoraba como el del "Camarón que se duerme, amanece en el mercado".

Dicho impactante el que me mandó una vez el poeta David Robinson: "¿Por qué dicen que es mala educación hablar con la boca llena y no lo es hablar con la cabeza vacía?"

 

¿Y qué te parece este: "Donde el derecho se instala por la fuerza, el derecho queda sin fuerza"?

Unamuno tenía un lima especial para rebajar o contradecir proverbios. Recuerdo la manera contundente con que refutó aquel de "Más vale pájaro en mano que cien volando". Decía Don Miguel (me imagino que muerto de risa) que es preferible que de la ambición le crezcan a uno alas y salir volando detrás de la bandada, en vez de quedarse en tierra con un solo pájaro en la mano.

Y en la Escuela Náutica de Venezuela había un cadete taciturno y tímido al que llamábamos "Pluto", pero que era famoso porque para todo tenía un dicho. Un buen día, discutiendo agriamente con el que llamábamos "Caballito", éste quiso dejar zanjada la cuestión con un refrán: "No ofende quien quiere, sino quien puede". ¡Vaya atrevimiento, mi vale!, pensamos los que asistíamos al encuentro verbal, lo van a acribillar a dichos. pero no fue así. Dejaron callado a "Pluto" (nunca mejor su apodo porque quedó con el rabo entre las piernas). ¡Qué desilusión! Sin embargo, al día siguiente, amaneció escrito en el tablero del salón de clases: "No ofende quien quiere sino quien puede, pero como querer es poder... estás ofendido". Pluto demostraba así la inmensidad de sus reservas, pero a mí aquello me convenció de la temblorosa y superficial verdad de los dichos.

 

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427345
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América