Alguna vez, usamos aquello de "escoba nueva…", cuando un nuevo entrenador asumió la dirección técnica de un equipo. Por ejemplo, en las páginas deportivas de "Crítica" del 18 de marzo de 2007, apuntábamos: "Dicen que escoba nueva, siempre barre bien. En el Estadio "Agustín (Muquita) Sánchez", el otrora brillante jugador de la selección nacional, Rubén "Tátara" Guevara, comenzó sus labores como estratega en el San Francisco, reemplazando al defenestrado técnico Pascual "Chato" Ramírez, y sacó los primeros tres puntos de la temporada, a costas del Chepo FC. Ganó 2 a 0".
Este domingo, íbamos utilizar el gastado refrán popular, cuando Rubén Cárdenas sustituyó precisamente al "Tátara", al timón de Alianza FC. Pero nos dimos cuenta, que Cárdenas y el equipo "perico", van escribiendo una misma historia de 45 años, ligada a Don Justiniano Cárdenas Izquierdo y señora, al Dr. Franklin, a Yolanda, Rafaela, a Rubén hijo, a su familia que es la misma de sus abuelos y sus tíos, y que seguirá siendo la misma, cuando sus hijos crezcan, y los sobrinos (López Cárdenas) que ya alternan con la camiseta "verdolaga".
Rubén Octavio Cárdenas Rosales siempre será mucho más que "la escoba nueva…".
Acaso sólo comparable al Ave Fénix, un ave fabulosa que volverá a renacer de sus propias cenizas