La labor de mantenimiento del engramado del Estadio Rommel Fernández continúa, pese a las constantes lluvias, con el objetivo de tener en condición la grama natural con miras a los siguientes compromisos internacionales de fútbol.
Los trabajos que lleva a cabo el consorcio integrado por las compañías Aranval S.A, y Graastech, junto con Pandeportes, iniciaron con el corte del césped bajándolo a una altura de ¾ pulgada. Luego se procedió a arrear el engramado y recoger los surcos.
Elmer Martínez, encargado del trabajo del césped natural del estadio, explicó que luego de este procedimiento, se utilizó el arenador modelo “top dresser” para el riego de la arena tipo Balboa, que ayuda a reforzar la raíz de la hierba, por lo que a la hora de los partidos de fútbol la grama no estará blanda, provocando su desprendimiento. Esto no puedo pasar.
Igualmente, mencionó que “se realizó el tratamiento contra hongos, fungicidas y por último el abonado, produciendo que la grama, tipo paspalum del Rommel Fernández, contenga un mayor verdor. El estado de la cancha, para el duelo de mañana entre Tauro y Dallas, se encontrará en un 85 por ciento de sus condiciones para las eliminatorias, al 100%.