Enrique Ho estaba tranquilo en su trabajo fuera del Gobierno cuando lo llamó el administrador de la Autoridad de Turismo, Salo Shamah, para consultarlo sobre el puesto.
”Le dije que estaba loco” -Oye, pero piénsalo-, respondió Shamah.
“ Le dije déjame pensarlo. Fue el error garrafal que cometí porque al día siguiente, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, me anunció por televisión y no solamente no sabía que me estaba metiendo en un problema”, sino que no tenía idea de que era siete veces peor de lo que pensaba, pero terminó gustándole porque la gente es trabajadora, ve el fruto del trabajo a diferencia de Educación, que es a largo plazo, 15 o 20 años. “Aquí yo sé que sí recogí la basura, y el éxito o fracaso lo ves todos los días en la calle. No hay un lugar más transparente que este, la basura”.
Es un trabajo de 24 horas, pues las quejas llegan a toda hora, incluso de madrugada, no hay Navidad, Año Nuevo, día libre. “A mí me llegan quejas a las 2 de la mañana. Para estar en este puesto hay que ser soltero”, afirmó.
Atrás quedaron los días en que compartía un cubículo en una de las oficinas de la Autoridad de Turismo y que entraba de lado cuando Expocomer arrancaba. Ahora estrena oficinas, mientras piensa en la inversión que requiere el centro de operaciones en Carrasquilla, que se cae a pedazos.
“Creo que este año va a ser mucho más fructífero. Es un trabajo, no tanto de plata, sino de ir cambiando la cultura tanto del panameño cochino como del panameño que quiere tirar la basura por donde le da la gana”.