Cuando se inició el Torneo Clausura 2015 de la Liga Panameña de Fútbol (LPF), el Club Atlético Independiente (CAI) tenía la obligación de recortar diez puntos al Atlético Chiriquí para escapar de la zona de descenso, sin embargo, luego de cinco fechas la diferencia es de nueve unidades.
¿Le alcanzará el tiempo al conjunto chorrerano para salir del sótano y hundir a los chiricanos?
Con poco menos de una tercera parte de la ronda regular del Clausura jugada -son 18 fechas-, los de la décima provincia apenas han recortado una décima parte de los puntos que necesitan y, la verdad, el panorama no pinta nada alentador.
Con la intención de rescatar la nave amarilla y negra, la directiva del CAI se hizo con los servicios del técnico Jair Palacios y aunque el colombiano aún no le ha encontrado vuelta al asunto, no se mortifica y está fresco como una lechuga, debido a que cuenta con la completa confianza de los pesos pesados para sacar esto adelante.
“Yo no sé si a alguien lo presiona el tema del descenso, pero yo estoy tranquilo; la presión, al parecer, la tienen los periodistas, que son los que hablan de esto, pero yo no”, afirmó el estratega.
Seguidamente, Palacios desmintió los rumores que señalan que los administrativos del CAI le habrían puesto algún tipo de ultimátum si las actuaciones del equipo no mejoraban: “A mí los directivos me han hablado claro... Yo tengo mucha tranquilidad”, sin embargo, reconoció que si le toca marcharse, lo haría sin rencores. “En el fútbol nadie tiene trabajo permanente, solamente el dueño del equipo, y el día que le da la gana lo vende”.
“Yo estoy trabajando con un grupo para sacarlo de donde se ha metido, sé las circunstancias en que lo tomé, sé el reto que tomé, para mí es un reto y mientras la directiva me confirmen -en el puesto- seguiré trabajando por ese reto, yo no tengo ninguna clase de presión, explicó.