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Comparte su amor por el baloncesto

A Hipólito Suero, la vida lo enfrentó a una difícil prueba cuando tuvo que someterse a una operación a corazón abierto.


A Hipólito Suero, la vida lo enfrentó a una difícil prueba cuando tuvo que someterse a una operación a corazón abierto.

Él jugaba baloncesto, y a pesar de que no pudo continuar su carrera, sigue vinculado a este deporte a través de la enseñanza a los niños de barrios populares.

Experiencia: Suero conversa con las niñas del grupo  Kiwanis Princess Chorrillo. En total, 25 niñas asistieron a esta charla de baloncesto.

 

"En 1981 fui operado de emergencia del corazón, era jugador de baloncesto y tenía 16 años. Desde entonces he empezado a trabajar con la juventud. Tuve la oportunidad de dirigir un equipo en Puerto Rico", explicó Suero.

"Polo", como lo llaman de cariño, ha compartido sus conocimientos con chicos de República Dominicana, Puerto Rico, Florida y Panamá. Esta obra le ha merecido ser reconocido como el misionero del baloncesto.

Apoyo: De izquierda a derecha: Juvenal Sinisterra,   Carlos Pérez, Hipólito Suero y Alejandro Thurber durante el evento que se realizó en El Chorrillo.

 

"En las redes sociales actualmente me escriben y me llaman el misionero del baloncesto. Esto me hace sentir muy bien", dijo.

Hace un par de semanas, atendiendo a una invitación del doctor y escritor Carlos Pérez Morales (quien siente un gran aprecio por Panamá), visitó por primera vez suelo canalero.

Agradecimiento: Los participantes se mostraron muy contentos por la experiencia vivida, mientras que Suero admitió que los chicos de El Chorrillo tendrán desde ahora un espacio en su corazón.

 

En esa oportunidad, pudo compartir con niños de El Chorrillo y Juan Díaz, entre otros lugares.

Hay que aclarar que Suero ofrece de forma gratuita sus conocimientos en el baloncesto a todo el que lo necesite, con la única condición de que le faciliten el transporte y la logística de la charla.

Aporte: Además de ofrecer de manera gratuita sus conocimientos, “Polo”   donó algunos implementos deportivos a los muchachos que visitó.

 

"El objetivo es ayudar a niños de barrios populares, que no reciben ninguna ayuda del Gobierno. Solo les pido que me ayuden a llegar", dijo el boricua radicado en República Dominicana.

Suero recordó que, pese a la adversidad, en su camino se encontró con personas muy importantes que le colaboraron en su preparación y que ahora, mientras pueda, seguirá ayudando a la juventud.

Con relación a su experiencia en Panamá, admitió que le gustaría que fuera la primera de muchas.

"Mientras Dios me dé salud y pueda caminar de ambos lados, seguiré con esta labor, espero que esta no sea mi última vez en Panamá", confesó "Polo".

Su visita demoró una semana, pero desde ahora los niños con los que compartió siempre tendrán un lugar en su corazón y seguirá al tanto de su evolución.

Suero considera que los niños son el futuro de la patria, por ello se enfoca tanto en apartarlos de los vicios.

Durante su visita a El Chorrillo, por ejemplo, él junto al doctor Carlos tuvieron una bonita experiencia, cuando uno de los participantes se acercó y les dijo que había abandonado la escuela, pero que tras escuchar sus consejos, volvería a las aulas.

Historias así son las que motivan a Suero a seguir con su plausible labor.


Datos

6 años tiene el señor Suero de dictar charlas de baloncesto gratuitas.

1981 año en que Suero tuvo que operarse del corazón. Tenía 16 años.

60 niños recibieron los conocimientos de Suero en Panamá.


fecha edicion
old id
1041936
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América