Llevaba una trayectoria que lo llevó a ser uno de los árbitros más destacados de Panamá, pero un accidente de tránsito lo alejó de los terrenos de juego. Ahora Erau Carrington está de vuelta, luego de superar las adversidades que se le presentaron en casi cinco años de ausencia, para hacer lo que más le apasiona... ser el juez dentro de los parques de pelota.
GRAN TRAYECTORIA CARRINGTON HA DESTACADO EN TORNEOS LOCALES E INTERNACIONALES.
“Lao”, apodo con el que es conocido por familiares y amigos, perdió a su hija, de un mes de nacida, y una de sus piernas luego del accidente. Sin embargo, decidió luchar y salir adelante. Con el apoyo de personas que le estiman, y a través de la emisión de su testimonio en el programa de televisión “Una Estrella en tu Camino”, obtuvo una prótesis y, actualmente, no solo es árbitro nuevamente, sino también es el coordinador de los colegiados que participan en los campeonatos nacionales de las categorías juvenil y mayor.
Con mucha emoción y alegría, Carrington expresó a 10 Deportivo su sentir por volver a los torneos nacionales y se refirió a la responsabilidad que tiene de ser el encargado de poner orden en el arbitraje local.
Volvió a dirigir un partido de béisbol en el encuentro inaugural del LXIII Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil entre los equipos de Chiriquí y Herrera.
¿Cómo se sentía en ese momento que marcó su retorno a los terrenos de juego?
Me sentí feliz por la oportunidad que se me dio al ser el árbitro jefe de ese encuentro, pero a la vez estaba tranquilo porque es mi trabajo.
Además de regresar como árbitro, se le designa en el puesto de coordinador de los colegiados nacionales.
¿Nos podría describir cómo llegó a ese cargo?
Un día Wigberto Quintero (presidente de la Federación Panameña de Béisbol) me llamó y me ofreció el cargo. Yo acepté la propuesta con mucho gusto porque en ese cargo puedo ayudar a este deporte.
Sé que este es un puesto de mucha responsabilidad, pero haré todo lo posible para cumplir con las funciones que se me han encomendado.
¿Cuál considera es su principal reto en el puesto que actualmente desempeña?
El objetivo principal que deseo alcanzar en este puesto es llevar nuevos árbitros a los torneos nacionales, porque es necesaria una renovación en el arbitraje local.
¿Tiene algún plan concreto para lograrlo?
Sí. Para renovar el arbitraje he propuesto crear una escuela de árbitros a nivel nacional para preparar a las personas que deseen desempeñar este trabajo.
En su opinión.
¿Qué hace falta para mejorar el arbitraje en Panamá?
Lo que se necesita es poner orden. El arbitraje no se puede manejar políticamente y lo que se necesita es aplicar los reglamentos.
Lamentablemente pienso que el único lugar donde no se les da el debido respeto a los árbitros es en Panamá. Eso se nota cuando en los partidos, algunos fanáticos nos gritan ciertas palabras inadecuadas. Hay que tener presente que los árbitros de béisbol son eso, árbitros de béisbol, y no réferis de cualquier “show” para que se nos irrespete.
Hasta hace algunos meses, usted estuvo retirado del arbitraje debido al accidente que sufrió.
Ahora que está de regreso ¿qué le han comentado sus familiares de esta nueva oportunidad que se le presenta?
Ellos están bastante contentos por mí, porque ellos saben que el béisbol es lo que me apasiona. Me han felicitado y me apoyan, pero sinceramente esto no hubiese sido posible sin la ayuda de muchas personas que no me abandonaron en los momentos difíciles que viví por mi ausencia. A todos ellos les estoy eternamente agradecido.
¿Podría comentarnos algo de sus inicios como árbitro de béisbol?
Empecé como árbitro hace 24 años. Fue en el torneo nacional juvenil de 1987 cuando comencé mi labor.
¿Qué factor considera usted que le ha ayudado a mejorar cada día más su trabajo?
En todos estos años he aprendido de los buenos árbitros. Que me han dado consejos y enseñanzas que he ido aplicando.
¿Qué mensaje le daría a aquellas personas que pasan por una situación similar a la que usted pasó?
Después de lo que me ocurrió, vi un sueño por alcanzar y fui tras él. De esta experiencia aprendí que con fe en Dios y en ti mismo puedes alcanzar tus sueños. Ese es el mensaje que les daría a quienes viven situaciones difíciles para que no se rindan y sigan adelante en la vida.
Él es Erau Carrington, una prueba viviente de que una persona puede levantarse ante la adversidad con apoyo, ánimo y confianza en Dios.