En Panamá el Mundial se vivió con mucha pasión. Nuestro crisol cultural permitió que los panameños no vayamos a una sola selección, sino a varias. Por eso, pese a que las favoritas Brasil, Argentina e Italia se fueron pronto a casa, gran cantidad de fanáticos se volcó hacia la Roja española, la gran favorita de este Mundial, y no decepcionó. Por ello, su fanaticada resultó ser una de las mejores en Panamá.
Su punto fijo de reunión fue la Sociedad Española de Beneficencia, donde en una gran sala había dos proyectores para ver los partidos de un extremo a otro. Vivieron cada minuto con absoluta tensión, pero cuando el árbitro marcó el final del partido y España se consagró campeón, la alegría estalló por todos lados.
Otra fanaticada que se lució -pese a que su equipo no le fue bien- fue la italiana. Una de las más fieles, comprometidas y efusivas en Panamá. En los comienzos de cada partido cantaban solemnemente el "Il Canto degli Italiani", el himno nacional de Italia. Su punto de reunión fue Tambal.
El Rincón Alemán, ubicado en Calle 51, fue el epicentro teutón, el sitio donde los alemanes se reunieron en cada partido para compartir.
Otra hinchada muy efusiva fue la de los argentinos, que mostró su colorido en Hard Rock.