No hubo mucho que celebrar en el último partido de la décima semana de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) que protagonizaron los Browns de Cleveland ante los Ravens de Baltimore, que fueron los menos malos para ganar (0-16).
El partido fue malo por parte de ambos equipos durante los primeros 30 minutos, luego llegó la inspiración de los Ravens en el tercer período para anotar los puntos que le dieron el triunfo, y de nuevo volver a la mediocridad.
El resultado le vino bien a los Ravens (5-4) que no se descartan de la lucha por estar en la fase final, mientras que los Browns (1-8) ya están eliminados desde hace más de un mes y medio.
El corredor Ray Rice anotó en un acarreo de 13 yardas y el profundo Dawan Landry regresó una interceptación de Brady Quinn 48 para un touchdown en la siguiente jugada de Cleveland que salvó el partido y la imagen de los Ravens, que tampoco aportaron nada importante al partido y la competición de la NFL.
Los Ravens no anotaron en la primera mitad, cuando quemaron sus tres tiempos fuera en los primeros 6:15 minutos de juego, cometieron castigos infantiles, convirtieron apenas un primer intento y de hecho hicieron parecer por momentos respetables a los indefensos Browns.