Herrera y Los Santos arrancarán la disputa del LXIII Campeonato Nacional de Béisbol Mayor, Copa Rodrigo Luque Solanilla.
La historia de su majestad el béisbol registra un torneo sin campeón.
En 1990, luego de la invasión estadounidense a Panamá para sacar del poder a Manuel Antonio Noriega, herreranos y santeños disputaron la final del torneo, al mejor de cinco encuentros.
El quinto partido se celebró en el Estadio Olmedo Solé de Las Tablas, el final..desierto, no hubo campeón.
Desde ese entonces jamás se enfrentaron en una final, quedando la espina por saber quién fue el monarca.
El quinto juego se detuvo a la altura de la cuarta entrada con marcador de 15 carreras a 11 a favor de Herrera.
Por la situación complicada del país, no se buscó una sede neutral para realizar el partido.
De esa última final entre novenas de Azuero, aún sobreviven jugadores como: Mario Ruiz, de Herrera, y por Los Santos, Roberto "Flaco Bala" Hernández.
El comportamiento antideportivo de los fanáticos impidió la conclusión del partido, 16 años después se espera que la madurez impere sobre el orgullo regional.
Para los encuentros en Chitré y Las Tablas se preparan dispositivos especiales de seguridad.
Jorge Luis Cedeño, director de Herrera para ese partido y actual asistente técnico de la novena, cuenta que su equipo puso a funcionar una gran ofensiva esa noche, pero que fue imposible defender el diamante ante la cantidad de piedras que llovían de las gradas.
Cedeño cuenta que los lanzadores al salir al "bullpen" a calentar eran recibidos con toda clase de objetos.
Señaló que Herrera ganó su derecho a estar en la final y ser campeón, pero fue privado.
El técnico herrerano considera que las mentalidades han cambiado, por lo que asegura que las cosas serán distintas y podrá haber un desenlace, de un título que vale por dos.
Del otro lado de la moneda, Aristides Bustamante, jugador de tercera base en ese partido y hoy técnico de Los Santos, expresó que esa final fue memorable, aunque no concluyó, y este es el campeonato que todo jugador, herrerano y santeño, quiere jugar.
Bustamante dijo que los santeños venían recortando en el partido, aunque no se atrevió a decir si de haber continuado el juego, ellos ganarían.
Para Bustamante, el béisbol de ambas provincias ha crecido y se juega muy distinto ahora.
"Herreranos y santeños somos hermanos azuerenses, dentro del terreno competimos, pero al final ha ganado el béisbol de Azuero", expresó Bustamante.
La final entre azuerenses ha levantado gran expectativa por parte de los fanáticos, por lo que se espera una verdadera fiesta beisbolera esta noche.
Se anunció que el jueves será día de descanso.
La serie se reanudará el viernes y seguirá inninterrupidamente hasta que se defina al campeón.
El Estadio Nacional Rod Carew sería el escenario de los partidos decisivos.
A las 7: 30 comienza el juego de esta noche.