Ayer tuve la oportunidad de presenciar el partido entre Paraguay y Japón, un encuentro que tuvo un sabor especial, ya que en el Estadio Loftus Versfeld de Pretoria había una delegación de cuarenta panameños, lo que me hizo sentir afortunado, ya que esto quiere decir que la “Marea Roja” se está sintiendo en Sudáfrica. También en el estadio había una gran cantidad de latinoamericanos apoyando fielmente a la escuadra paraguaya. Este fue el último encuentro que albergará el Loftus Versfeld, ya que las semifinales, el partido por el tercer lugar y la final se disputarán en Johannesburgo y en las costas, especialmente en Durban. El juego en sí me pareció que dejó mucho que desear, ya el público esperaba más acción, más emoción de parte de las dos escuadras.
Lastimosamente no pude asistir al de España - Portugal, ya que desde Pretoria al lugar de ese encuentro son más de 20 horas.
Aunque sí tuve la oportunidad de asistir al de Brasil - Chile, un partido con una tónica muy particular. En las gradas se escuchaban cánticos y consignas de una fanaticada muy alegre.
Fue un choque donde Brasil brilló con su juego bonito. Fue el Brasil que todos esperábamos, el Brasil de los toques cortos, de las gambetas y de las bicicletas. Un Brasil que no no tuvo un rival fácil y que es de la nueva camada de selecciones sudamericanas que aspiran a llegar lejos y tienen con qué hacerlo.
El nuevo recorrido
Hoy aprovecharé para recorrer Pretoria, usando el transporte local -taxis de color blanco que se parecen a nuestros característicos buses-, la diferencia es que son mucho más costosos, ya que las distancias son mucho más largas. Pero son mucho más cómodos.