Sudamérica y Europa fueron los grandes perdedores de la reasignación de plazas en la Copa Mundial dispuesta ayer martes por la FIFA, que acordó garantizar por primera vez un lugar a Oceanía y dio a la CONCACAF la posibilidad de colocar un cuarto equipo en la máxima cita del fútbol.
Sudamérica mantuvo las cuatro plazas que tenía aseguradas, pero ya no podrá disputar una quinta, que tradicionalmente dirimía con el ganador de la eliminatoria de Oceanía.
Al darle una plaza a Oceanía, ese lugar ya no estará disponible para los sudamericanos, que jamás perdieron un repechaje contra los equipos de esa región.
Sudamérica vino a la reunión de la FIFA en Madrid decidida a pelear la clasificación directa de un quinto equipo, pero no sólo no logró su objetivo, sino que tampoco pudo preservar el derecho a disputar una quinta plaza en un repechaje contra un equipo de otra región. Dado que siempre se quedaba con esa plaza, en la práctica los sudamericanos perdieron un lugar.
Hay que aceptar lo que dispuso la FIFA, declaró el argentino Julio Grondona, quien es vicepresidente del organismo. "No podemos sentirnos decepcionados. Hay cosas más importantes en esta vida que media plaza más o media plaza menos"", agregó.