La toma de rehenes en una prisión de Luisiana (sudeste), realizada por detenidos cubanos, concluyó pacíficamente en la noche de ayer, tras la decisión de Cuba de acogerlos, según uno de los familiares de los amotinados.
"El director de la prisión Warden Todd Louviere y su asistente Jolie Sonnier fueron liberados" por los amotinados, indicaron en un comunicado conjunto el sherif de Saint Martinville Charles Fuselier y Charles Mathews del FBI (seguridad federal).
Este final feliz se debió "a un esfuerzo extraordinario" de las autoridades a nivel local, estatal y federal, agregaron.
Según Mercedes Villar, madre de uno de los amotinados, la toma de rehenes terminó pacíficamente luego de que el presidente cubano Fidel Castro se comprometiera a recibirlos en su país.
Llegada de Miami (Florida, sudeste), donde reside, Mercedes Villar ayudó a las autoridades estadounidenses a resolver el asunto entrando a la prisión, que se encontraba rodeada por las fuerzas de seguridad, desde hacía seis días, para negociar personalmente durante treinta minutos con los amotinados.
"Se terminó", declaró la mujer a la prensa, cerca de la prisión, poco después del final pacífico de la toma de rehenes. Los detenidos cubanos "están ahora en buses y partirán para La Habana en Cuba. Estoy muy contenta", agregó.
Poco después del final de las negociaciones las fuerzas de seguridad entraron en la prisión y liberaron a dos altos funcionarios de la prisión y a cinco mujeres, detenidas en su mayoría cubanas, que también habían sido tomadas de rehenes.
Los cubanos se amotinaron el lunes pasado, armados de cuchillos fabricados por ellos mismos, para protestar por el "limbo" jurídico en el que se encontraban: los reclusos no podían recuperar su libertad a pesar de haber cumplido sus sentencias por delitos comunes, porque eran sujetos a deportación y el gobierno cubano se negaba a recibirlos.
Los seis rebeldes eran Jonne Ponte Landrian, Lázaro Elisalte Orta, Jorge Ramírez Acosta, Juan Miranda Salot, Roberto Villar Grana y Anthony Deveaux.
Unos 2.500 cubanos se encuentran en Estados Unidos en situación similar, algunos de los cuales emigraron a durante el éxodo masivo de 1980.