El Congreso de Guatemala rendió ayer un homenaje póstumo al obispo guatemalteco Juan Gerardi, asesinado hace nueve meses, por el trabajo que el prelado realizó en beneficio de los derechos humanos, informó el lunes una fuente parlamentaria. El presidente del Congreso, Leonel López, dijo a medios locales que Gerardi fue condecorado con la Orden Soberano Congreso en Grado de Gran Collar , una de las máximas distinciones que otorga el parlamento en este país centroamericano.
La hermana del obispo, Carmen Gerardi, recibió el reconocimiento que fue entregado en una ceremonia especial, con participación de autoridades de la iglesia católica y unos 400 invitados, representantes de diversos sectores de la sociedad guatemalteca.
Gerardi, conocido defensor de los derechos humanos, fue asesinado el 26 de abril de 1998, dos días después de publicar un informe sobre las atrocidades cometidas durante el conflicto armado guatemalteco de 36 años, que finalizó en diciembre de 1996.
Hasta el momento, el sacerdote Mario Orantes es el único detenido como sospechoso del crimen y, en los próximos días, el juez Henry Monroy deberá decidir la fecha del juicio.