Por grupos y bajo sus condiciones, la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) empezará a partir del miércoles a liberar a unos 80 civiles secuestrados, pese a la exigencia del presidente Andrés Pastrana de que los liberara a todos en una sola vez.
El Gobierno y el ELN, a través de sus voceros, llegaron en la noche del lunes a un nuevo acuerdo para adelantar el proceso de liberación de los rehenes, que inicialmente había sido anunciado para el domingo pasado. El aplazamiento de la liberación del primer grupo de rehenes se debió a que el diputado alemán del opositor Partido Demócratacristiano y ex ministro coordinador de los servicios secretos, Bernd Schmidbauer, cuya presencia en el acto fue exigida por ELN, no podía llegar a Colombia para ese día. Además el ELN pidió la presencia de delegados de los gobiernos de Venezuela y España, que estarán representados respectivamente por sus embajadores en Bogotá, Fernando Gerbaci y Yago Pico de Coaûa, además de José María Poguet, funcionario de la embajada espaûola, y el gobernador del Estado de Zulia, Francisco Arias.
El ELN también demandó la presencia en el acto de liberación de una comisión de personalidades políticas, entre ellas, el director del gubernamental Partido Conservador, Omar Yepes, el del opositor Partido Liberal, Horacio Serpa, y la ex candidata presidencial independiente, Noemí Sanín.
La presencia de todas estas personalidades extranjeras y nacionales tiene como único fin atraer la atención internacional y doméstica sobre el ELN, que admitió que secuestró a los civiles para obligar al presidente Pastrana a que inicie un diálogo de paz con ellos.
Ese propósito ya lo logró, pues el mandatario ha anunciado que una vez sean liberados todos los rehenes, su gobierno emprenderá "sin condiciones" el diálogo con el ELN, la segunda agrupación insurgente del país.
Hasta antes del secuestro de los 41 ocupantes de un avión comercial -perpetrado el pasado 12 de abril- y de las cerca de 150 personas que asistían a misa en una iglesia de la ciudad de Cali (suroeste) -el pasado 30 de mayo- Pastrana se había abstenido de dialogar de paz con el ELN.
De los ocupantes del avión, el grupo insurgente mantiene aún retenidas a 24 personas luego de haber liberado "por razones humanitarias" a 16 y que otro, un ingeniero colombiano de 52 años, falleció en cautiverio la semana pasada, al parecer por una dolencia cardiaca.
Del total de los feligreses secuestrados inicialmente, las autoridades estiman que en poder del ELN permanecen más de medio centenar, luego de que en su huida perseguidos por el ejército dejaran en el camino a 84, y posteriormente por problemas de salud liberaron a otros cinco.
Según el ejército, los rehenes del avión son mantenidos cautivos en una apartada zona rural del sur del departamento de Bolívar (costa norte). Los feligreses se encuentran en una escarpada zona montañosa del sur del departamento del Valle, cuya capital es Cali.
La liberación del primer grupo de feligreses, cuyo número se ha abstenido de informar al Gobierno, se cumplirá, según lo acordado, en una región rural aledaña a la zona donde se encuentran retenidos, para lo cual Pastrana debió ordenar la desmilitarización del lugar por 72 horas. Pastrana, tras el masivo secuestro de los feligreses, tildó al ELN de "grupo terrorista" y aseguró que no se dejaría chantajear.
Además había exhortado a la comunidad internacional a aislar al grupo insurgente, abstenerse de realizar cualquier contacto con sus jefes, y había "exigido" la "inmediata" e "incondicional" liberación de todos los rehenes, tanto de los feligreses como los del avión.
Ese mismo pedido fue hecho por todos los sectores políticos y sociales del país, y especialmente por la "comisión humanitaria" de personalidades que asistirá el miércoles a la liberación de un grupo de los feligreses. Sin embargo, el ELN hizo caso omiso a esos llamados y mantuvo sus condiciones de liberar a los rehenes en cuenta gotas.