Por primera vez, desde que pisó suelo mexicano el pasado jueves, la selección nacional juvenil pudo entrenar. Lamentablemente, la práctica se dio en el estadio Viticos, un parque de pelota que no reúne las condiciones necesarias para entrenar.
"¿Esto qué es?", se preguntó el mánager del equipo Cristóbal Girón, cuando llegó al parque de pelota donde Panamá jugará dos partidos (ante Aruba y El Salvador).
Pese al mal estado del campo en ese coliseo, Girón y su cuerpo técnico se las arreglaron para entrenar en los jardines.
"Teníamos que hacer algo, pues los muchachos deben quemar las calorías que han obtenido en los dos últimos días", manifestó el mánager.
Todo el equipo practicó, menos Julio Aparicio y Edul Escobar, que llegaron ayer procedentes de Panamá.
El estadio Viticos, que será sede de dos de los cinco partidos que jugará Panamá, se ve en muy malas condiciones. El terreno de juegos está flojo y no tiene buen drenaje.
En Ixtapa ha estado lloviendo mucho antes del torneo, y si otro chaparrón vuelve a caer, la cosa se pondrá difícil para el comité organizador.