Deportes

Conductor de almas

La selección Sub-23 de Panamá cayó eliminada en la primera ronda del Preolímpico de fútbol de CONCACAF, donde fue incapaz de vencer a Honduras y Estados Unidos. Falta un conductor de almas.


Los casos de indisciplina en el deporte no son exclusivos del balompié panameño.

El espacio disponible en éste Punto Penal, no alcanza para describir la multitud de situaciones de esta índole que ocurren en diferentes planteles deportivos, de cualquier tipo de competencias, en cualquier parte del mundo.

Los casos de indisciplina en el ámbito deportivo, como en las crónicas rojas propalados por la prensa amarillista, siempre son motivos de morbo que ocasionan distracción de los verdaderos problemas de la sociedad.

 

Y la crónica roja, lejos de solucionar los males sociales, los atomiza. Porque saben que las masas se van con el morbo y no con las causas reales del problema.

Entiéndase bien, de ninguna manera pretendo justificar la delincuencia que ocurre en cualquier estrato social.

Pero no me considero masa inerte, soy una persona pensante que intenta encontrar una explicación a las cosas.

 

En éste punto Penal, tampoco pretendo justificar los actos de indisciplina de nuestros futbolistas, señalados por el Cuerpo Técnico del seleccionado preolímpico.

Porque el tema de la indisciplina es un caso recurrente en las delegaciones futbolísticas criollas, asumo que, entonces, esta problemática pasa por la falta de liderazgo de parte de los responsables de los equipos panameños.

Y el liderazgo se adquiere con el compromiso que deben tener los responsables del equipo con los jugadores.

 

El líder, como cualquier director técnico, debe ser un conductor de almas. Debe conocer las fortalezas y debilidades de cada uno de los integrantes de su equipo.

Un conductor de almas, entre otras cosas, debe saber manejar los egos propios de cada uno de los componentes de un equipo de élite.

El líder, para ser respetado, debe predicar con el ejemplo.

 

Porque líder no es aquel que ni siquiera ha presentado un Plan de Trabajo de cara a las eliminatorias mundialistas que están a la vuelta de la esquina. Los éxitos de otrora no son suficientes para infundir respeto.

Un conductor de almas, debe ser el capitán que nos pueda llevar a buen puerto en estas eliminatorias.

Y, lo que se vislumbra en el horizonte, es un barco a la deriva navegando entre negros nubarrones, con una tripulación amotinada.

Antes que la situación se ponga aún más crítica, busquemos, !urgente¡, un conductor de almas, antes que sea demasiado tarde.

Nota:
el autor es comentarista deportivo de el programa En La Jugada y además, ha sido técnico de fútbol.


fecha edicion
old id
378194
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América