"¿No tuvo Manny un buen viaje?" dijo el receptor Jason Varitek, con sus ojos abiertos de sorpresa. "Usted tiende a no notar cuando las diferentes gentes están contribuyendo en momentos diferentes."
"Pero ese fue un jonrón grande para nosotros hoy."
Ramírez tuvo una gran noche, conectando un lanzamiento en 0-2 contra el abridor de los Yankees, Chien-Ming Wang a lo profundo de los asientos del jardín central para coronar un ataque de cuatro carreras en el tercero, y más tarde agregando un elevado de sacrificio para agregarse a su sencillo en el primer episodio en la victoria de los Medias Rojas 9-5 sobre los Bombarderos.
Pero por las pasadas dos campañas, los lentos comienzos se han convertido en algo como un hábito para Ramírez. Hubo ataques de pánico en toda Nueva Inglaterra la pasada primavera, cuando Ramírez pasó 22 juegos (del 16 de mayo al 11 de junio) con apenas 1 jonrón y 10 empujadas, y estaba bateando apenas .248 con 11 jonrones y 44 empujadas con más de un tercio del camino recorrido en la temporada. Tales rachas habían sido virtualmente desconocidas a lo largo de la primera década de la carrera de Ramírez, y los coros de qué hay de malo con Manny fueron creciendo con el paso de cada día.
Hasta ahora, sin embargo, el relativamente aplacado comienzo de Manny -quien llegó al campo en la mejor forma desde que ha estado con el uniforme de los Medias- se ha escasamente registrado en la escala de ansiedad, con Ramírez habiendo educado a los observadores a reconocer que él aún producirá por los 20 millones de dólares de Boston.
Pendiente de los resultados de la Costa Oeste, hay 48 jugadores de las ligas mayores que han conectado más jonrones que Ramírez (8), y 90 jugadores han remolcado más carreras (22). En esta coyuntura, Albert Pujols ha puesto fin a todas las discusiones acerca de la identidad del mejor bateador derecho del juego.
Pero cualquiera que piense que Ramírez -y, en ese tema, Alex Rodríguez, quien también jonroneó en el noveno episodio anoche- no va a reentrar en esa discusión al final de la temporada debería saber mejor.
En los 94 juegos que él jugó después del 11 de junio del año pasado, Ramírez bateó .321 con 34 jonrones y 100 empujadas.
ARA muchos, la política y el deporte deben ser como el agua y el aceite: no deben mezclarse. El concepto que manejan los creyentes de esa premisa es que todo lo que tocan los políticos se daña. Es allí donde radica la razón de que un gran número de personas no estén de acuerdo en que dirigentes políticos traten de apoderarse de las federaciones u otras organizaciones deportivas.
A pesar de que existe ese pensamiento, hay gente como el Diputado Franz Wever, que han decidido gobernar en el deporte para ayudar, sin querer utilizarlo como plataforma política: "Al menos en mi caso, yo nunca he querido utilizar el deporte como trampolín para mis aspiraciones políticas. Hay que recordar que yo soy legislador desde 1994, cuando ni siquiera estaba en ninguna liga", señaló Wever, quien -en diciembre del 2002- tomó las riendas de la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS).
Wever agregó que decidió entrar al FEDEBEIS porque, en sus tiempos como presidente de la Liga Provincial de Panamá Oeste, sintió en carne propia la falta de apoyo que tienen las ligas. "Yo siempre he estado en esto, y sé lo que es sufrir desde abajo. Por eso, viendo que no había apoyo de las ligas, decidí correr para la FEDEBEIS y llegamos", expresó. "Yo no soy un dirigente improvisado", dijo.
"Definitivamente que todos somos pasajeros en los puestos. Yo no tengo intenciones de perpetuarme en la FEDEBEIS. Aspiro a estar en el próximo periodo para continuar el trabajo que he realizado, y después llegará el momento de retirarme". Así contestó Wever a la interrogante sobre cuánto tiempo estaría al frente de la federación.
"Mi estadía al frente de la fedebeis la puedo definir como exitosa. Deportivamente, pueden decir lo que sea, pero -con nosotros al frente- hemos quedado segundo y tercero del mundo. Con los sistemas que hemos implementado, los campeonatos han sido más competitivos y han mejorado", añadió.
En el aspecto económico, Wever dijo que su directiva ha logrado otorgarle a cada liga provincial 26 mil dólares en tres años, para que desarrollen el béisbol, cosa que antes no se hacía. "Las ligas tienen que dar informes de cómo gastan esa plata. Todos cumplen con ese informe y el que no lo haga que se atenga a las consecuencias".
Para él, ser dirigente no trae muchos beneficios, sino más bien gastos en la mayoría de las ocasiones.
"Los únicos beneficios que se tienen como dirigentes son las satisfacciones que te da el deporte. Ver que tu trabajo está produciendo. Para muchos, tal vez, trae otras cosas, como viajes, pero en mi caso no es así, pues yo he viajado mucho", argumentó.
El 2006 es año de política en el deporte, pues se abrirá el proceso electoral para escoger a los dirigentes de corregimientos, distritales, provinciales y de federaciones que regirán las diferentes disciplinas en los próximos cuatro años. Pero.. ¿Es limpia la política que se implementa en el deporte?
Wever reconoce que muchas veces no. "Esto es política, y como política, siempre habrá matraqueos. Cuando haya aspiraciones, siempre habrá esas situaciones, pero todo se tiene que hacer dentro del marco del respeto", indicó .
Finalmente, Wever hizo un llamado a todo aquel que tenga intenciones de correr en las elecciones para presidir la FEDEBEIS a que participe en el proceso. Eso sí, que busquen los votos, pero "no hablando cosas que no son".
El jonrón fue el 43 que Ramírez ha conectado contra los Yankees, el equipo que él vitoreó creciendo en Washington Heights; eso es mucho más que cualquier otro actualmente en el roster de los Medias Rojas.