Hoy el mundo boxístico se rendirá ante nuestro compatriota Guillermo “El Felino” Jones.
La oportunidad de gritarle al mundo que es un fuerte candidato para destronar a los hermanos ucranianos Wladimir y Vitali Klitschko, los dueños absolutos de la división pesada, ha tocado a su puerta y estoy seguro de que mi amigo no la dejará escapar.
No es que me quiera adelantar a los hechos, sino que confío en la experiencia, el buen boxeo y la garra que tiene Jones de que saldrá airoso hoy ante el ruso Denis Lebedev.
Si hay algo que favorece grandemente a Jones es su experiencia. Nuestro compatriota ha viajado a todas partes del mundo y ha demostrado su gran calidad. Por eso es que confío en que “El Felino” triunfará hoy.
Quizás muchos piensen que la inactividad podría ser el principal enemigo de Jones cuando suba al cuadrilátero. A mí me afectó cuando combatí con el mexicano Robinson Castellanos, pero creo que a Jones no le afectará. Y no le pasará factura porque ya hemos visto a Jones combatir en esta misma situación y siempre ha salido por la puerta grande.
Si revisamos el historial de Jones, encontraremos que antes de arrebatarle el título crucero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al alemán Firat Arslan tenía un año y dos meses sin pelear. Luego pasaron dos años para que volviera a defender su corona, contra el ruso Valery Brudov, a quien noqueó en 11 asaltos acá en Panamá. Ni siquiera su segunda defensa escapó de la inactividad. Un año y dos días sin subirse a un cuadrilátero y fulminó en seis vueltas al estadounidense Michael Marrone.
Por estas tres razones de muchísimo peso es que confío en el triunfo de Jones.
Hago constar que tampoco me preocupan los 41 años de Jones contra los 31 de Lebedev. Nuestro compatriota lo dejó claro en su última pelea ante Marrone, en la que demostró su gran calidad y dio una cátedra de boxeo, así que no creo que la edad pueda pesar. Jones sabe cómo administrar sus energías, sabe cómo y cuándo presionar, así que la edad es lo que menos nos debe preocupar.
Jones llega a este combate en Rusia bien preparado. No por algo marcó fácilmente 198 libras, dos libras por debajo de la división, lo que demuestra que está hambriento de comer carne blanca, como él siempre dice.
Ni siquiera el factor de que combatirá en Rusia, la casa de Lebedev, influirá en la decisión de los jueces, en caso de que el pleito llegue a los 12 asaltos. Jones puede apuntarse asalto por asalto y propinarle una severa golpiza a Lebedev y al final los jueces lo van a declarar ganador. No creo en eso de que Jones tiene que salir a matar para ganar. Nuestro compatriota sabe perfectamente cuál es su trabajo y estoy seguro de que cumplirá al pie de la letra con el objetivo.
A pesar de todo lo anterior, hay que tener claro que Lebedev es un gran boxeador. De una pegada respetable y muy aguerrido. Por eso es que espero que Jones trate de imponer su estilo desde el primer campanazo. Jones debe implantar respeto desde el primer asalto, sacando a relucir su largo alcance y estatura. Jones sabe pelear muy bien, en la larga, corta y media distancia, y estoy seguro de que sacará el mayor provecho de sus grandes habilidades.