Una capilla ecuménica levantada frente al Parlamento, en San Juan, con restos de otra destruida en Vieques se convirtió ayer, en escenario de una "guerra de las banderas" de Puerto Rico, EU y Vieques, que unos izan y otros bajan.
La capilla fue construida hace un par de meses frente al Parlamento, tras ser destruida el 4 de mayo de 2000 una existente en el polígono de tiro de Vieques por alguaciles federales, agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y de la Marina de Guerra de EU.
Los opositores a los entrenamientos bélicos en la puertorriqueña isla municipio, situada al sureste del país, en ese momento recuperaron solamente el campanario.
Como la Marina no permitió más construcciones en el campo de tiro, el Concilio Ecuménico acordó con el liderazgo parlamentario instalarla frente al Capitolio en San Juan.
La "guerra de las banderas" surgió cuando decenas de insignias puertorriqueñas fueron colocadas frente a la cárcel de EU en el municipio de Guaynabo, contiguo a San Juan, donde está encarcelado el presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Rubén Berríos Martínez y otras personas por haber penetrado al área de tiro de la Marina en Vieques. Frente a la cárcel federal también se han colocado banderas del PIP y de los municipios de Carolina y Vieques.