Preocupados por la posibilidad de que Estados Unidos controle en el programa espacial brasileño, los diputados nacionalistas del congreso brasileño parecen dispuestos a revocar un acuerdo que permitiría a varias compañías norteamericanas utilizar el codiciado centro de lanzamiento de Alcántara.
En un informe elevado a la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa Nacional, el congresista Waldir Pires dijo que el acuerdo norteamericano-brasileño de salvaguardia tecnológica debe ser rechazado debido a su "desprecio por la soberanía nacional".
El acuerdo, firmado el 18 de abril del 2000, y pendiente de ratificación por parte del congreso de Brasilia, permitirá a las compañías norteamericanas lanzar un satélite de comunicaciones y observación desde Alcántara, en el estado nororiental de Maranhao, a 1.500 kilómetros al nordeste de Brasilia.
Alcántara es considerado un centro de lanzamiento casi ideal debido a su ubicación, a 2,3 grados al sur del ecuador, donde la velocidad de rotación terrestre es la más rápida, con lo que los cohetes suben con menos combustible.
El ministro de Ciencia y Tecnología, Ronaldo Sardenberg, dijo en una entrevista que publica el sábado la revista Veja, que un lanzamiento desde Alcantara requería un 13 por ciento menos de combustible que desde Cabo Cañaveral, Florida, y un 31 por ciento menos que desde Baikonur, en Kazajistán.
El acuerdo internacional fue firmado por los gobernantes de ambos países, el tratado puede ser ratificado o rechazado por el congreso, pero no modificado.