Alberto Contador salió de los Pirineos con la constatación de que no está en plenas facultades físicas pero con opciones de victoria en París y con la sensación de que cada día se encuentra mejor. El ciclista sufre de la rodilla derecha, dos veces golpeada en la primera semana de Tour, pero el tiempo juega a su favor sin que, a cambio, haya perdido demasiados segundos.