El asesinato del periodista Parmenio Medina, el primer crimen en la historia contemporánea del periodismo costarricense, cumplirá mañana su primer mes en la impunidad, pese al clamor generalizado para que se identifique y castigue a los culpables.
Grupos de periodistas, estudiantes, sindicatos y organismos de derechos humanos convocaron a una vigilia, la tarde del martes, en la Plaza de la Justicia, frente a la Corte Suprema de Justicia, para emplazarar a las autoridades judiciales y repudiar la impunidad.
Bajo el lema "No olvidamos a Parmenio", la denominada "vigilia nacional contra la impunidad" culminará con la entrega de una carta pública a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y al Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
"No debemos aceptar la impunidad. Si ahora guardamos silencio y no alzamos la voz, los gritos de indignación generalizada de hace un mes se comenzarán a apagar y todo volverá lentamente a la "normalidad" como si nada hubiera ocurrido", advierte el manifiesto, que empezó a circular para la recolección de firmas.
El asesinato de Medina rompió abruptamente la tranquilidad de este país centroamericano, generó un intenso debate -que ahora se sigue principalmente en la Asamblea Legislativa- sobre la libertad de expresión y las condiciones en que se ejerce el periodismo en este país, y salpicó incluso a la Iglesia Católica.
Medina, de 62 años y originario de Colombia, fue asesinado a balazos por desconocidos la tarde del 7 de julio.