Aún no salimos del mal sabor de boca que nos dejó la irresponsable eliminación de nuestra selección de béisbol del Campeonato Mundial y ya los señores directivos de la federación están espantando fanáticos.
Todos sabemos que las reglas de terreno se discuten antes del juego, esta simbología se aplica a los patrocinadores del Estadio Rod Carew, las reglas del juego tienen 10 años y no cambiarán a mitad del partido.
Y no es que este de acuerdo con el contrato que tiene C & W (los nuevos Piratas del Caribe), sino porque estamos en un país de derecho y si alguien considera que ese acuerdo tiene alguna cláusula leonina entonces que lo demande ante los tribunales. Pero no se pongan en posturas de súper machos de que "entonces nos vamos para el Juan D. Arosemena" al cual ni siquiera la policía puede entrar en la noche.
Estos enredos de la FEDEBEIS no acaban nunca, todos los años vienen con lo mismo: la improvisación, el personalismo, la chabacanería, etc. y lo peor es que no parece haber en Pandeportes nadie que tenga los pantalones largos para decirle a estos señores "basta ya".
No puede ser que a un evento deportivo que congrega a más de 500 mil fanáticos al Gobierno no le importe el nivel de corrupción con la cual se maneja.
Por último, están nuestros atletas los que sudan y dejan su sangre en el campo de juego por su equipo, ellos están huérfanos de dirigentes, los pobres siguen haciendo el espectáculo donde otros sacan provecho.
Dejan a los chicos de la película con apenas 12 balboas diarios para que sufraguen sus gastos cuando los Diputados, "perdón" los Federados y Presidentes de ligas andan con toda su familia y amigos figurando de lo bueno y grande que son.