Un mes y un día. Es el tiempo de sanción que cumplieron ayer Joseph Blatter y Michel Platini.
Tiempo en el que la Fifa no ha dejado de inhabilitar directivos, abrir investigaciones internas y comprobar cómo la justicia suiza autoriza extradiciones de sus dirigentes detenidos desde mayo.
Los 32 días transcurridos desde que el Comité de Ética oficializara la suspensión de Blatter y Platini han sido un goteo de sobresaltos en el número 20 de Fifa Strasse en Zúrich, donde la organización intenta mantener su día a día habitual, lejos de la polémica.