Alberto Cabredo maneja bien el idioma. Ese afán de contar y de publicar lo lleva a presentar su tercera obra, por eso ha adquirido maestría en aquelo de llevar a sus lectores por vericuetos y espinosos relatos.
Cabredo presentará el jueves 30 de julio a las 7.30 p.m en Excedra Books su tercer compendio de cuentos titulado Contra el viento, con lo imprevisto de sus historias que paradójicamente son muy reales.
En la entrevista que le hicimos, el escritor panameño señala que ha escrito el libro tratando de seguir en sus obras o cuentos breves una columna vertebral con la que narra la vida de personas que caminan, a pesar de todo y de todos, Contra el Viento.
Pero he aquí que Cabredo galvaniza a sus personajes con los elementos mágicos, absurdos, y los lleva a situaciones extremadamente insoportables que los hacen sucumbir o no en medio de escenarios llenos de fatalismo. Es evidente que escribe apostando a la perseverancia frente al destino.
El título de la obra de Cabredo nos abre una ventana de un mundo que quizás, sin saberlo, lo hace emulador del “realismo sucio, o realismo negro”, esa corriente literaria que nació en los Estados Unidos, en los años 1970-1980 y retrata situaciones o seres vulgares, corrientes que llevan vidas convencionales. El género, en términos habituales, pretende reducir la narración (especialmente el relato corto) a sus elementos fundamentales. Se trata de una derivación del minimalismo que tiene características propias. Al igual que aquel, se caracteriza por su tendencia a la sobriedad y a la precisión en las palabras. Para Cabredo cada palabra es clave en la comprensión de la historia.
Un ejemplo de ello es el cuento Juventino, lleno de metáforas en el que un oficinista desquiciado por el deber muere en su puesto de trabajo y desde el más allá sigue siendo protagonista de la historia. Es difícil contar todo, si mi intención es invitarlos a que lean a Cabredo porque estoy seguro que los va a entretener con su literatura.
En otros cuentos, el abogado utiliza varios narradores, un recurso que hará que el lector conozca la historia desde distintos puntos. El estilo que utiliza Cabredo en sus escritos es agradable, pero mucha veces pesimista y trágico.
Me pregunto Yo: ¿y los tiempos en que vivimos no provocan que de los párrafos de los escritores se derramen y destilen estas sensaciones?
“El Proyecto nace de una lectura en un diario que notificaba que hay más de nueve millones de niños que deambulan por América desnutridos y que estos son los hombres del mañana, con pocas probabilidades de llegar a la etapa adulta. Eso me llamó a escribir sobre el quehacer de aquellos que tienen esperanzas y que la vida los coloca en situaciones que nunca esperaron: “contra el viento“.
Hay cuentos como Prohibido Soñar, en el que el lector verá la realidad de la ciudad reflejada. Otro protagonista de los cuentos de Cabredo es la muerte, un personaje que ronda sus páginas, pero que, inexplicablemente, regala serenidad y luz a un desgraciado que lo fue desde su cuna, en un cuento titulado Luminiscencia.
Hay otra corta historia que me llamó mucho la atención, se titula Carne de presidio, en ella se teje un drama entre custodio y prisionero tan íntimo que al final no se sabe quién es quién. Muy bueno.
¿No hay oportunidades, en los personajes de Cabredo? Quizás, contesto yo, y el remedio está en que el lector abra el libro de cuentos y con su lectura les regale esperanzas, apostando a la solidaridad. Al respecto, el autor dice: “Una vez que nace el libro, hago un aporte, para que el lector haga sus conclusiones, piense sobre lo que digo y adopte una posición frente a la obra, buena o mala.”
El escritor, que en dos años ha publicado tres libros, cosa extraordinaria en la literatura panameña, nos dice sobre su afición: “ Soy un lector al que le nació escribir de tanto leer”.
Cabredo, que ha hecho del escribir un oficio, un estilo de vida, ha editado sus tres obras. Nos dice en broma y en serio que el autor panameño lucha contra la falta de una casa editorial que lo apoye, por lo que su editorial se llama: “Yo mismo soy”. Es verdad, pero que ha conseguido que esta aventura editorialista y literaria no le deje números en rojo.
Alberto Cabredo, un esforzado escritor panameño, publica su tercer libro, Aplausos.