Un muerto, 12 heridos y 30 detenidos fue el resultado de una semana de violentos enfrentamientos entre aborígenes mískitos de Yatama y la policía en el nordeste del país, informó ayer el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).
En medio de una tensa calma el Ejército y la Policía ejercían ayer un control absoluto sobre la ciudad de Puerto Cabezas, 350 kilómetros al nordeste de aquí, en la costa caribeña, que fue escenario de la lucha.
Mientras tanto el Concejo de Ancianos de las comunidades mískitas pidió el gobierno el retiro de las tropas del casco urbano de la ciudad para evitar mas derramamiento de sangre.