El presidente Andrés Pastrana firmó una controversial norma que otorga nuevas competencias a los militares para detener a sospechosos e imponer leyes marciales en zonas de conflicto, anunció ayer el gobierno. Funcionarios de ONU, activistas de derechos humanos y congresistas de EU han criticado la ley, alegando que podría llevar a los militares a cometer abusos en su guerra de 37 años contra las guerrillas izquierdistas.
Pastrana firmó la norma el lunes, pero la decisión fue difundida hasta ayer, a través de la agencia de prensa del gobierno. El informe señala escasamente algunos de los aspectos más criticados de la ley, incluido uno que extiende el tiempo para que los militares mantengan detenidos a los sospechosos antes de entregarlos y otro que reduce el plazo para las investigaciones en contra de miembros de las fuerzas de seguridad envueltos en casos de derechos humanos.