Corea del Sur logró avanzar por primera vez en su historia a los octavos de final de un mundial de fútbol, tras derrotar 1-0 a un minimizado Portugal que terminó el partido con nueve hombres.
La solitaria anotación fue conseguida por Ji-sung Park al minuto 70, haciendo estallar de gozo a la mayoría de los 50.000 aficionados reunidos en el estadio de esta ciudad sudcoreana.
Al final de la primera ronda, Corea del Sur se ubicó en el liderato del grupo D del mundial con siete puntos, seguido por el también clasificado Estados Unidos con cuatro unidades.
Los eliminados Polonia y Portuga, que llegó como uno de los favoritos para el torneo que también organiza Japón, se quedaron cada uno con tres puntos.
Corea del Sur no había ganado un solo partido en sus cinco participaciones en Copas del Mundo y junto con Japón, que avanzó a octavos más temprano, mantuvo la tradición de que los anfitriones siempre avanzan a la segunda ronda.
El partido fue carente de espectáculo, con unos europeos que parecían resignados a conformarse con el empate que les daba el pase a octavos de final, pues Estados Unidos perdía en choque simultáneo ante Polonia.
Corea del Sur tuvo un par de acercamientos con disparos del mediocampista Young-pyo Lee y de Sang-chul Yoo a los minutos 4 y 20, respectivamente, aunque no generaron mayor peligro para el arco defendido por el portugués Vitor Baia.
Portugal, afectado por la apatía, tuvo un revés al minuto 27 con la expulsión directa de su mediocampista Joao Pinto, por una dura entrada por la espalda sobre Ji-sung Park.
El portugués salió furioso del partido y la expulsión generó airadas protestas de los europeos que rodearon al árbitro argentino Angel Sánchez.
El árbitro anuló al 31 un gol a Corea del Sur por un falta del zaguero Choi Jin-cheul sobre el arquero Baia en las afueras del área chica.
El portugués Pauleta tuvo la única oportunidad en la primera mitad sobre el 35 con un disparo de larga distancia, que se fue por arriba de la portería sudcoreana.
Para la segunda mitad, Corea del Sur mejoró con algunos remates de cabeza de Ki-hyeon Seol y Sang-chul Yoo, y disparos aislados del Nam-il Kim.
Portugal tuvo algunos tímidos acercamientos, aunque uno de los más claros llegó por conducto de Pauleta, el goleador portugués, quien en un cobro de tiro de esquina peinó hacia el primer poste pero la pelota fue rechazada con los puños por el arquero Woon-jae Lee.