Deportes

Corea hizo realidad ilusión de un país


La selección de fútbol de Corea del Sur protagonizó el mejor debut posible en su Mundial e hizo realidad la ilusión de todo un país al lograr, tras imponerse por 2-0 a Polonia, su primera victoria en sus seis participaciones en la fase final de la más importante competición futbolística.
Polonia, que sólo pudo imponer su teórica superioridad en determinados momentos del partido, pero sin poner en aprietos a los héroes de la jornada, sufrió una inesperada y merecida derrota en su retorno a un Mundial dieciséis años después de su última presencia.
Los hombres del holandés Guus Hiddink quisieron rentabilizar desde el principio la ventaja de jugar con un público entregado e inmutable y creyeron en sus posibilidades en cuanto comenzó el partido.
Su fe fructificó en el minuto veintiséis con un gol de bella ejecución que instaló la fiesta en la grada y enloqueció a todo un país.
Eul Lee centró desde la izquierda y Sun Hwang disparó a bote pronto para alojar el balón en la portería, muy ajustado al poste.
La incapacidad de reacción se apoderó de los polacos ante sus rivales, que jugaban al máximo de sus posibilidades -posiblemente por encima de ellas- y no dejaban resquicios.
Si en los primeros minutos el dominio fue compartido y la estrella polaca, el nacionalizado de origen nigeriano Emmanuel Olisadebe, dispuso de alguna jugada para demostrar su clase, tras el 1-0 la alternancia se quebró.
Los anfitriones se hicieron fuertes y con la cooperación necesaria de sus aficionados practicaron un fútbol implacable que inhabilitó la línea de creación de Polonia.
Los centroeuropeos no encontraban vía alguna por la que avanzar. Cada intento de penetración polaco era taponado por un jugador coreano mucho antes del área. El portero Woon Lee sólo aportó sus aplausos en toda la primera mitad.
Polonia pasó a ejercer de dominador en la segunda parte, pero lo hacía sin excesivo criterio y con nulo peligro. La defensa coreana contenía sin apuros a sus contrarios.
Lejos de presagiarse el empate, era Corea la que parecía en disposición de ampliar la renta. En el minuto 49, un duro disparo de Park fue enviado a córner por Jerzy Dudek con una ágil réplica.
Sin embargo, cuatro minutos después, el guardameta del Liverpool fue incapaz de neutralizar, pese a tocar el balón, el derechazo desde fuera del área de Sang Yoo, que escribía con su gol un capítulo casi definitivo de la más hermosa historia del fútbol de su país.
Pese a que aún quedaban casi cuarenta minutos de juego, el partido se presumía sentenciado. Los jugadores de Jerzy Engel reaccionaron sin lustre. Disponían de la posesión del balón pero eran incapaces de acercarse al área rival con soltura. El perfecto sistema defensivo asiático les mantenía a raya.


fecha edicion
old id
89235
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América