Apoyados por un público que sorprendió por su pasión futbolera, Corea del Sur y Costa Rica hicieron estrenos rutilantes en la Copa Mundial ayer ante equipos europeos. Los coreanos derrotando 2-0 a Polonia y los japoneses empatando 2-2 con Bélgica.
Costa Rica, por su parte, se aprovechó de la inexperiencia de China y se apuntó un triunfo 2-0 que le permite empezar a soñar con el pase a la segunda ronda. Mientras que el triunfo de los ticos"" estaba dentro de los pronósticos, nadie esperaba actuaciones tan convincentes de coreanos y japoneses, y menos todavía que el público desempeñase un papel tan preponderante.
Mientras, en la concentración uruguaya, Alvaro Recoba aseguró ayer que está completamente recuperado de sus problemas físicos y preparado para mover la manija de su equipo en el trascendental partido.
"El problema de la rodilla de Recoba ha desaparecido, lo mismo que el dolor en el pie. Su trabajo con el grupo ha sido totalmente normal", explicó el médico de la selección uruguaya, Carlos Voituret.
La selección de Uruguay recuperó también al delantero Darío Silva, pero el técnico Víctor Púa debió resignarse a descartar al centrocampista Fabián O"Neill para el trascendental partido de mañana en horas de la madrugada.
La plantilla celeste culminó ayer con una práctica a puerta cerrada su preparación para ese encuentro.
Silva estuvo dos días al margen de los entrenamientos de la plantilla uruguaya en el Centro Samsung, cercano a la ciudad coreana de Cheonan, debido a las secuelas de un golpe en la pantorrilla derecha, recibido en el partido contra Dinamarca (1-2).
En esos días Federico Magallanes ocupó la posición de Silva en el once titular de Uruguay, aunque Púa siempre dejó en claro que de recuperarse, el jugador del Málaga sería titular frente a Francia.
En cambio, la esperanza del entrenador de poder contar con Fabián O"Neill se vio nuevamente frustrada, pues el médico del equipo, Carlos Voituret, no dio el alta al centrocampista del Perugia italiano, que sufre una tendinitis en el talón de Aquiles izquierdo.
De acuerdo a los ensayos dispuestos por el técnico Víctor Púa, Uruguay no se enfrentará a Francia con el esquema 4-4-2 que utilizó contra Dinamarca, sino que empleará un 3-4-1-2, en el cual Recoba hace el 1, como solitario hombre de salida.
Para el jugador del Inter de Milán, dicha función no le es desconocida en la selección, pues ya la cumplió en varios partidos de las eliminatorias suramericanas para el Mundial y se siente cómodo en ella. Por su parte, el seleccionador de Uruguay, Víctor Púa, afirmó que Francia, sin Zidane "puede ser un poco menos difícil pero no más fácil".
"Hay muchas cosas en juego" dijo el entrenador de Uruguay, país que ha regresado a un mundial después de doce años, pero cuya permanencia en el torneo quedó en el aire tras perder el primer partido.
En cuanto a los calambres que afectaron a varios jugadores de Uruguay en el partido ante Dinamarca, los responsables de la selección de Uruguay negaron que se deban a un deficiente estado físico de la plantilla.
"Todos los jugadores han tenido una muy buena preparación física, tenemos un muy buen departamento físico", aseguró a EFE un miembro de la delegación, al referirse al trabajo del grupo que encabezan Esteban Gesto y Pablo Sánchez.