AUSTIN, Texas: La marea naranja abarrotó el Frank Erwin Center, hogar de los Texas Longhorns, para ver a su equipo enfrascarse contra los Kansas Jayhawks en lo que se ha convertido en la mejor rivalidad del Big 12 y una de las mejores del baloncesto colegial.
Los Texas Longhorns (11) vencieron a los poderosos Kansas Jayhawks (3) 72 a 69 en un partido cardíaco de principio a fin, en donde hubo 6 cambios diferentes de ventaja y en 8 ocasiones los equipos estuvieron empates.
Los primeros minutos del partido fueron favorables por los Longhorns en donde el centro Connor Atchley encestó 4-4 tiros de 3 puntos para un total de 16 en el partido. Los Jayhawks respondieron en los últimos minutos de la primera mitad, gracias al esfuerzo de sus dos forwards Darrell Arthur y Darnell Jackson para irse al descanso con una ventaja de 42-38.
Los Longhorns arrancaron la segunda mitad con furia y al minuto 17:07 ya tenían una ventaja de 48 a 46, gracias al esfuerzo de los guards Damion James y Justin Mason que combinaron para 14 y 9 puntos en el partido. Con 7:28 por jugar, el partido iba empatado 57 a 57 cuando A.J. Abrams de los Longhorns encestó una canasta para irse con la ventaja definitiva del partido.
Los Jayhawks tuvieron una última oportunidad de empatar el partido e irse a tiempo extra cuando Mario Chalmers con sólo 3 segundos lanzó un desesperado tiro de tres puntos que tocó el aro y salió.
Texas demostró garra en este partido, ya que a pesar de que su súper estrella D.J. Agustin tuvo una noche espantosa tirando 1-13 y con sólo 10 puntos, otros jugadores como Atchley y James elevaron su juego para compensar la pobre actuación de Agustin.
Notable también fue la actuación de la defensa de Texas en donde sólo limitó a la ofensiva número 7 de la nación a 69 puntos, mientras que durante la temporada ha estado promediando 83.5 puntos por partido.