El seleccionador de Costa Rica, Rodrigo Kenton, convocó hoy, en medio de la incertidumbre por la suspensión de la final del torneo local, a los 25 jugadores que harán frente a los partidos ante Estados Unidos y Trinidad y Tobago por la eliminatoria al Mundial Sudáfrica 2010.
Costa Rica jugará en casa ante Estados Unidos el próximo 3 de junio y el día 6 visitará a Trinidad y Tobago, en dos partidos calificados por Kenton como "muy importantes" para acercarse a la obtención de un boleto al Mundial.
Entre los convocados a la selección sobresalen siete que militan en el exterior: los defensas Júnior Díaz, del Wisla Cracovia polaco, y Gonzalo Segares, del Chicago Fire estadounidense, así como los centrocampistas Carlos Hernández, del Melburne Victory australiano, y Celso Borges, del Fredrikstad noruego.
Además, el extremo derecho del Start noruego, Cristian Bolaños, y los delanteros lvaro Saborío, del Sion suizo, y Bryan Ruiz, goleador del Gent belga.
También destacan los veteranos defensas Harold Wallace y Freddy Fernández, el creativo Walter Centeno y varios jóvenes como el contención óscar Granados, el defensa Darío Delgado y el lateral izquierdo Dennis Marshall, quien recibe su primer llamado a la selección.
El seleccionador Kenton aseguró que esta es la lista "idónea" para los dos partidos eliminatorios, ya que incluye a los jugadores que a su juicio están en un mejor nivel.
Está previsto que los jugadores comiencen los entrenamientos el próximo lunes, pero es una incógnita con cuántos futbolistas contará Kenton en los primeros días de concentración debido a la polémica suspensión de la final del torneo local.
Los dos finalistas, Herediano y Liberia, han dicho que no cederán a sus jugadores convocados hasta que se resuelva el conflicto, pero el seleccionador afirmó que "aprovecharemos las sesiones al máximo, estén quienes estén".
La final del torneo fue suspendida porque Saprissa, eliminado por Liberia en semifinal, presentó una apelación por la alineación de tres jugadores liberianos que acumularon cinco tarjetas amarillas en la ida y debían cumplir un partido de castigo.
Estos futbolistas fueron habilitados para jugar, en una decisión polémica, por el Tribunal de Conflictos y Apelaciones, por lo que Saprissa presentó una apelación ante la Federación de Fútbol que decidió suspender la final hasta que se realice una investigación.