Costa Rica enfrentará el próximo sábado a Panamá en la segunda fecha del hexagonal final hacia Alemania-2006 en un estadio desierto, por un castigo impuesto por la FIFA, y preocupada porque 13 de sus jugadores se encuentran con tarjeta amarilla.
En medio de la adversidad de jugar a estadio vacío y con el riesgo de que algunos de sus jugadores estrellas queden fuera del siguiente encuentro por acumulación de tarjetas, Costa Rica llega obligada a ganar a los canaleros.
El seleccionado "tico", una de sensaciones de la Concacaf en las últimas dos décadas, comenzó el hexagonal con el pie izquierdo frente a México, con el que perdió 1-2, y fue castigada por lanzamiento de objetos a la cancha.
El entrenador de Costa Rica, el colombiano Jorge Luis Pinto, aseguró que sus pupilos entraran a jugar con agresividad para ganar el encuentro, pese a las amarillas.
"No vamos a sacrificar una falta que determine una situación de juego por temor a una tarjeta", declaró Pinto, quien sin embargo expresó preocupación ante la posibilidad de que "nos muestren 3 o 4 tarjetas, porque ello obligaría a muchos cambios".
Panamá empató su primer encuentro como local frente a la escuadra de Guatemala en el hexagonal, que también disputan Estados Unidos, México y Trinidad y Tobago, por tres cupos directos a Alemania-2006 y un cuarto en repechaje frente a un seleccionado de la Confederación Asiática.